La
construcción de la Sociedad de la Información representa una gran apuesta por
promover un desarrollo armonioso, justo y equitativo entre países, regiones y
sectores sociales, mediante el acceso generalizado y uso apropiado de las
Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Muchos de los esfuerzos a
nivel mundial se han enfocado hasta ahora en la tarea de universalizar el
acceso a las TIC para el abatimiento de la brecha digital. Alrededor del mundo,
han proliferado proyectos y estrategias para acercar las nuevas tecnologías a
sectores de la población que poco o nulo acceso han tenido a ellas, con la
esperanza de contribuir a eliminar los rezagos sociales y económicos entre
países, pueblos y personas.
Los
gobiernos de América Latina también se han sumado a este esfuerzo
internacional, desarrollando sus propias estrategias para reducir la brecha
digital y promover la generalización del uso de las nuevas tecnologías entre la
población. Ésta región cuenta con una importante población indígena que a lo largo
de siglos de lucha ha reclamado su derecho a determinar sus propias formas de
desarrollo, de modo que atiendan a sus necesidades en un marco de respeto a su
legado, patrimonio y singularidad cultural.
“En
la evolución de la sociedad de la información, se debe prestar una atención
especial a la situación particular de los pueblos indígenas, así como a la
conservación de su patrimonio y de su legado cultural.” (Declaración de
Principios CMSI, 2005: A15)
Desafortunadamente,
a pesar de que los países de América Latina se han comprometido a acatar los
principios emanados de la CMSI, los esquemas de promoción de las TIC que han
desarrollado parecen apuntar a la creencia de que las TIC son per se la solución para la
pobreza y el subdesarrollo (Gumucio-Dagron
2004) y por tanto se han centrado en la expansión de infraestructura, dejando
de lado los aspectos sociales y culturales (Hilbert et alt 2005) que como
señala la Declaración de Principios requieren de una atención especial con
respecto a los pueblos indígenas.
Es
así que los países latinoamericanos habrán de tener en cuenta en la realización
de sus estrategias nacionales para abatir la brecha digital, las
características y necesidades manifestadas por estos pueblos. Esto conlleva a
diseñar políticas adecuadas, que a nuestro parecer, basados en la experiencia
de implantación de algunos modelos metodológicos en comunidades indígenas,
tienen que ver con la apropiación comunitaria a través de una política de
comunicación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario