sábado, 4 de agosto de 2012

Difusión de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) para el Desarrollo en zonas rurales de Perú: análisis de los factores y actores claves


Este Proyecto Fin de Carrera investiga y propone las bases metodológicas que permitan la formulación de un modelo para analizar la difusión de TIC en áreas rurales, centrándose específicamente en Perú, y de Latinoamérica en general. En ese territorio se han detectado graves carencias en la disponibilidad de herramientas tecnológicas, así como en la capacidad institucional de desarrollar e incorporar innovaciones, y de generar vínculos organizativos. Con este propósito el Proyecto recorre sistemáticamente los aspectos implicados: técnicos, económicos, sociales y culturales.

 El trabajo examina la bibliografía existente al respecto de los modelos de difusión tecnológica, introduce el marco conceptual de trabajo con el panorama actual en la región latinoamericana, sintetiza la perspectiva mostrada por los especialistas de Perú en TIC para el desarrollo a partir de los encuentros mantenidos, y revisa las experiencias locales anteriores de TIC para usos sociales, según los sistemas y equipos disponibles. Además se utilizan diversas técnicas de diagnóstico participativo para detectar las necesidades prácticas de información, comunicación y formación, y concienciar a autoridades y pobladores en la búsqueda de soluciones conjuntas. La propuesta de modelo elaborada se aplica, a modo de ensayo y gracias al trabajo de campo realizado, en la provincia de San Pablo, región de Cajamarca en Perú, una de las más pobres y aisladas en la zona norte de la sierra andina.

Peruanos más cerca de la tecnología  Los resultados obtenidos de tal análisis, junto con un estudio de necesidades de información y comunicación en ese territorio, servirán para las intervenciones de la Organización No Gubernamental Ingeniería Sin Fronteras a través de sus programas de cooperación en marcha, dando continuidad a iniciativas anteriores de instalación de redes de telecomunicación innovadoras de bajo costo en zonas rurales de Perú. En este caso se pretende extender el uso de las TIC a través del fortalecimiento de la gobernabilidad y la gestión de entidades públicas municipales, de educación y salud. Lo anteriormente expuesto sirve para conformar un modelo integral que abarca multitud de factores aparecidos en modelos e investigaciones previas, matizados por observaciones empíricas, y que permiten valorar el alcance del proceso de difusión por medio de unas variables e indicadores en dos direcciones complementarias: el estado de las instituciones locales para la innovación y el progreso en la incorporación de las TIC. Se pone especial énfasis en la percepción sobre las ventajas y los beneficios que éstas pueden reportar, y en su aprovechamiento para las actividades habituales de las entidades públicas y la mejora de los servicios prestados.

 Finalmente se presenta un análisis detallado, valorando los resultados obtenidos sobre el terreno, unas propuestas de actuación para las próximas intervenciones y unas conclusiones sobre la asimilación de las TIC, con ánimo de ser extensivas al resto de áreas rurales de Perú. Entre otras cosas, se concluye que es necesario desarrollar ciertas capacidades básicas, orientadas a mejorar la estructura y el funcionamiento del sistema institucional y tecnológico local, y a conocimientos técnicos avanzados sobre aplicaciones prácticas de las TIC.


Proyectos de TIC para el Desarrollo en América Latina


Desafortunadamente, la manera en que se han estado desarrollando las estrategias nacionales hasta el momento, poseen más elementos que recuerdan los modelos extensionistas de introducción de tecnologías; por lo general, estos ambiciosos proyectos han puesto el énfasis en tres aspectos:
 1) la instalación de infraestructura (en la mayoría de los países se ha optado por el modelo de centros comunitarios digitales),
 2) la capacitación instrumental a los beneficiarios en la utilización de las herramientas tecnológicas y,
3) el impulso a la generación de contenidos considerados socialmente útiles (generalmente desde las dependencias, instituciones y organismos gubernamentales promotoras).
La evidencia empírica acerca del funcionamiento y la utilización de estos espacios públicos en general muestra, que si bien su instalación ha abierto una posibilidad para algunos sectores de la población tradicionalmente excluidos, de tener acceso al potencial beneficio de las TIC,existe el riesgo latente -y en no pocos casos, ya comprobado- de la evidente sub-utilización de las TIC, la insostenibilidad y el abandono de los proyectos, o mucho peor, del surgimiento de impactos sociales no deseados, esto debido a que gran parte de las estrategias nacionales para América Latina y el Caribe son vistas como estrategias de infraestructura y dejan en segundo plano aquellas políticas que tienen que ver con el impacto social de la introducción de dichas tecnologías (Hilbert et alt 2005: 30).
El objetivo de la promoción de las TIC, tal como lo reconoce la comunidad internacional, es el de encauzar el potencial de la tecnología de la información y la comunicación para alcanzar los objetivos de desarrollo:
“Somos conscientes de que las TIC deben considerarse un medio, y no un fin en sí mismas. En condiciones favorables, estas tecnologías pueden ser un instrumento eficaz para acrecentar la productividad, generar crecimiento económico, crear empleos y fomentar la ocupabilidad, así como mejorar la calidad de la vida de todos. Pueden, además, promover el diálogo entre las personas, las naciones y las civilizaciones” (Declaración de Principios CMSI, 2003:A9).
Para contribuir a los objetivos de desarrollo, el uso de TIC requiere -además de la posibilidad de las personas de acceder a ellas (conectividad y capacidad para utilizarlas), de un proceso de apropiación de las mismas tecnologías y de los proyectos que incorporan estas herramientas.
La apropiación se reconoce como un proceso indispensable y que debe ser fomentado en el acercamiento de nuevas tecnologías y la introducción de proyectos de TIC a las comunidades indígenas y de todo el sector rural. Es una precondición indispensable para:
1) que las TIC tengan impactos reales en el desarrollo local y actúen conforme a los intereses de las personas y comunidades donde se insertan, así como;
2) que los proyectos de desarrollo que incorporan la utilización de TIC sean sostenibles.
La evidencia muestra que la forma en que se lleva a cabo el proceso de introducción de TIC es crucial tanto para la permanencia de los proyectos como para aprovechar plenamente su potencial en beneficio de las comunidades donde se insertan.
La conclusión anterior proviene de los resultados de proyectos piloto en centros digitales ubicados en localidades indígenas de tres regiones de México, que los suscritos condujimos, dichos centros habían sido instalados sin un proceso de apropiación comunitaria y por tanto el uso era reducido y sin resultados identificables de apoyo a proyectos de la comunidad. Después de haber llevado a cabo diversos talleres de planeación participativa orientados a la apropiación comunitaria éstos brindaron resultados inmediatos en materia de sostenibilidad social: las comunidades establecieron una relación de utilidad del centro con relación a cada proyecto de la comunidad, identificaron actores principales y las formas en que habrían de colaborar, tomaron acciones directas en cuanto a la administración del centro y elaboraron un plan de trabajo conforme a sus propias prioridades, en todos los casos en que se evaluaron los avances después de un año éstos fueron considerables en la importancia, utilidad y uso que la comunidad daba al centro.
Es ahora cuando resulta indispensable volver a escuchar las palabras del pedagogo brasileño que hace 35 años advertía sobre la importancia en el método para acercar nuevas tecnologías a la población rural latinoamericana, no mediante el extensionismo mecánico, vertical e invasivo, sino a través de procesos de comunicación en los que la posición de los beneficiarios sea de verdaderos sujetos de participación y acción transformadora de su realidad, lo cual, a su vez, implica la transformación de quien promueve estos procesos.
Las bases para la promoción de las TIC mediante procesos de comunicación están dadas, los documentos fundacionales sobre la Sociedad de la Información hacen amplia referencia a la participación de las comunidades en la construcción de ésta, resoluciones sobre políticas de acceso a las TIC para los pueblos y comunidades indígenas emitidas por la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones y la Unión Internacional de Telecomunicaciones hacen referencia a la importancia de la participación de las comunidades en la definición de prioridades y formas de utilización de las TIC, incluso se han establecido compromisos para América Latina en la creación de indicadores que pongan atención en el impacto de las TIC en los objetivos de desarrollo; también existen metodologías y estudios que comprueban la importancia de impulsar procesos de apropiación tecnológica que hagan sostenible la infraestructura de comunicación comunitaria.
Entonces, si las bases están dadas ¿Qué hace falta para que la orientación de las políticas públicas aliente procesos de comunicación y se aparte de modelos extensionistas que han probado su ineficiencia en épocas pasadas? La respuesta a esta pregunta tiene por lo menos tres vías de atención:
La de los gobiernos, que han de comprender las semejanzas de los modelos actuales de promoción de las TIC con los fallidos esquemas extensionistas utilizados para promover la “modernización” del campo en épocas pasadas y así aprovechar ésta experiencia para incorporar procesos de apropiación tecnológica que sean verdaderos esquemas de comunicación y que tomen en cuenta las características particulares de las comunidades indígenas.
La de los ciudadanos, que habrán de exigir resultados mas allá de los montos de inversión en infraestructura, que les permitan contar con información que verifique a la sostenibilidad de la inversión y el impacto de la misma en áreas prioritarias para el desarrollo de la comunidad en que se haya instalado.
La de la comunidad beneficiaria por la instalación de infraestructura, que habrán de tomar las riendas de sus centros de comunicación e involucrarse en su instalación, planeación y administración.

Los pueblos indígenas y la sociedad de la información.


La construcción de la Sociedad de la Información representa una gran apuesta por promover un desarrollo armonioso, justo y equitativo entre países, regiones y sectores sociales, mediante el acceso generalizado y uso apropiado de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Muchos de los esfuerzos a nivel mundial se han enfocado hasta ahora en la tarea de universalizar el acceso a las TIC para el abatimiento de la brecha digital. Alrededor del mundo, han proliferado proyectos y estrategias para acercar las nuevas tecnologías a sectores de la población que poco o nulo acceso han tenido a ellas, con la esperanza de contribuir a eliminar los rezagos sociales y económicos entre países, pueblos y personas.
Los gobiernos de América Latina también se han sumado a este esfuerzo internacional, desarrollando sus propias estrategias para reducir la brecha digital y promover la generalización del uso de las nuevas tecnologías entre la población. Ésta región cuenta con una importante población indígena que a lo largo de siglos de lucha ha reclamado su derecho a determinar sus propias formas de desarrollo, de modo que atiendan a sus necesidades en un marco de respeto a su legado, patrimonio y singularidad cultural.
“En la evolución de la sociedad de la información, se debe prestar una atención especial a la situación particular de los pueblos indígenas, así como a la conservación de su patrimonio y de su legado cultural.” (Declaración de Principios CMSI, 2005: A15)
Desafortunadamente, a pesar de que los países de América Latina se han comprometido a acatar los principios emanados de la CMSI, los esquemas de promoción de las TIC que han desarrollado parecen apuntar a la creencia de que las TIC son per se la solución para la pobreza y el subdesarrollo (Gumucio-Dagron 2004) y por tanto se han centrado en la expansión de infraestructura, dejando de lado los aspectos sociales y culturales (Hilbert et alt 2005) que como señala la Declaración de Principios requieren de una atención especial con respecto a los pueblos indígenas.
Es así que los países latinoamericanos habrán de tener en cuenta en la realización de sus estrategias nacionales para abatir la brecha digital, las características y necesidades manifestadas por estos pueblos. Esto conlleva a diseñar políticas adecuadas, que a nuestro parecer, basados en la experiencia de implantación de algunos modelos metodológicos en comunidades indígenas, tienen que ver con la apropiación comunitaria a través de una política de comunicación.

El proyecto OLPC en el Perú


La creciente necesidad del uso de las tecnologías de la información y la comunicación en todo proceso de formación para satisfacer las demandas actuales de cobertura, se convierte en un requerimiento apremiante de satisfacer, y por lo tanto, necesidad a la que deben responder los diversos programas gubernamentales de acercamiento de las TIC en los contextos rurales, marginados y con mayor índices de pobreza, lo cual implica no solo poner a disposición del usuario un equipo portátil conectado a internet, sino, incentivar el desarrollo de acciones de tipo formativo que permitan al  usuario conocer la tecnología, usarla y reconocer en ella su potencialidad para satisfacer  sus necesidades y las de su entorno.
En este marco, en el mes de febrero de 2007 se implementó un proyecto de grandes dimensiones que tenía por objetivo incorporar las nuevas tecnologías educativas en las escuelas unidocentes rurales y de frontera con altos índices de pobreza, denominado proyecto OLPC. El proyecto atiende prioritariamente a las zonas rurales por dos razones: porque en estas áreas donde el nivel educativo de la población es el más bajo, lo que genera problemas de injusticia y exclusión social,  y porque la creciente revolución tecnológica, ofrecen al mundo en general una serie de ventajas, principalmente referidas a la mejoría y agilización de los procesos educativos.
La  implementación del proyecto es ejecutado por el Ministerio de Educación, a través de su Dirección General de Tecnologías Educativas (DIGETE) para proporcionar computadoras portátiles XO a los estudiantes y docentes de las escuelas de Educación Primaria de las áreas rurales en extrema pobreza, con la finalidad de utilizarlas como herramientas pedagógicas que permitan contribuir a  lograr rápidamente la equidad educativa en pequeños poblados de la Costa, la Sierra y la Selva donde tradicionalmente existe una enorme brecha digital con respecto a las áreas urbanas. El programa busca iniciar un mejoramiento significativo de la calidad del servicio educativo dado a los estudiantes de Educación Primaria de dichas áreas,  que se concrete en un efectivo desarrollo de las capacidades, habilidades y destrezas exigidas por el Diseño Curricular Nacional para dicho nivel de Educación Básica Regular (MINEDU, 2008).

El proyecto OLPC en el Perú a setiembre del 2009.
No podíamos esperar que se aplicara sin dificultades. Se trata de un gran proyecto, que moviliza gran cantidad de dinero y equipo. Este solo hecho tendría que alertarnos respecto a su posibilidad de implementación en el Perú, en el que sabemos que difícilmente puede progresar proyecto alguno, pues primero tiene que lidiar contra los detractores gratuitos, aquellos que se oponen a todo como deporte, luego contra los corruptos que cual aves carroñeras no desperdician el menor resquicio para obtener provecho de cualquier situación, torciéndola y desnaturalizándola, en vez de ajustar los puntos débiles.
Así, en esta jungla, donde incluso un proyecto tan importante, humanitario y necesario como la Reconstrucción de Pisco tiene dificultades para desarrollarse, era de esperar que surgieran mil obstáculos, muchos detractores y cantidad de polémica en torno al Proyecto OLPC, desde los profesores que lo cuestionan porque en realidad no saben cómo usar una PC y temen a sus alumnos con semejante artilugio en sus manos, hasta los que señalan negociados en una operación millonaria, que atendiendo a los antecedentes de cómo se maneja la cuestión pública en nuestro país, no dejan de tener razón o cuando menos de sembrar una fundada sospecha.
Sin embargo y pese a todo ello, el proyecto OLPC en el Perú sigue su marcha y no deja de ser interesante la experiencia que van teniendo nuestros niños y profesores de escuelas apartadas y pobres que han sido priorizadas. Es realmente gratificante ver en los videos cómo se ayudan entre ellos en una aplicación espontánea del aprendizaje colaborativo y como van descubriendo nuevas aplicaciones y aprendizajes.
El proyecto OLPC ha entregado a la fecha más de 100,000 computadoras, teniendo 50,000 en los almacenes del Ministerio y restando casi 150,000 por llegar, que aun se están fabricando. Coincidirán conmigo que cien mil computadoras son realmente un montón, y por lo tanto, bien merecería la pena que el Ministerio de Educación montara un Portal totalmente dedicado a dar cuenta de esta experiencia y a seguir el pulso de cada uno de los acontecimientos y actividades relacionados con este proyecto. Por ejemplo, debíamos saber exactamente en qué colegios se está aplicando, cómo se está implementando, que ventajas y dificultades surgen. Aparte de las encendidas críticas de tinte político, es poco lo que se puede encontrar en la web de este Proyecto, motivo por el cual debemos llamar seriamente la atención al Ministerio de Educación. Hemos escrito al Ministerio y estamos a la espera de su respuesta. Entre tanto aquí les alcanzo la URL de un sitio montado por RPP, bastante bien presentado, pero donde lamentablemente no existe toda la información que estamos buscando.
De allí mismo extrajimos un elocuente video que permite apreciar las ventajas que de por sí acarrea la presencia de laptops en el aula.